Desbordas mi mundo sin pedir permiso
Y el tiempo pasa sin pedir permiso.
Son apenas unas horas y ha pasado mucho,
son apenas unas palabras y hemos dicho todo.
Miradas, sonidos.
Es ameno y agradable, es tiempo consumido como el jugo de alguna fruta dulce.
Es rico y con sentido.
Y los sentidos despiertan y no hay guerras.
Es retroalimentación de ideas despiertas,
como si amanecieran para ese preciso instante.
Y es un remolino lo que pronto gira,
las caras cambian y los gestos se atosigan.
Se van los ojos y con ellos el espíritu.
Se va la vida vaya uno a saber dónde.
Se van y vuelven y giran y se vuelven a ir.
Ya las frases brotan surrealistas.
Ya nada coincide. ya no existe lógica aparente...
a destiempo.
Consumido
Y a tu partida me quedo vacío,
vacío de espíritu, de lógica.
Me robaste las coordenadas,
se me perdieron los planos y el continente queda vacío, llano, arrasado.
Como si el paso de una guerra hubiera dejado todo destrozado.
Desparramado, perdido...
Y a tu vacío lo lleno con música, y no se llena
A tu vacío lo lleno con alimento, y no se sacia,
con lo único que logro olvidar del vacío que dejas en mi cuerpo, en mi espíritu, es con más vacío.
Inconsciente y subjetivo,
con un sueño en el nicho.
Dormido regresa mi instinto,
mi persona, mi mundo, con permiso.
12 de noviembre de 2010
21 de octubre de 2009
Romeo es un pobre, de mala sangre,
es enamoradizo y por ende terco.
Romeo es un iluso,
un bandido.
De la providencia NO divina,
no rica.
Romeo no es un príncipe, sino más bien una garrapata.
Será buena persona pero no se desea y por ende no se quiere
pero Romeo está ahi...
...esperando,
como un perro fiel,
a la intemperie.
Romeo es inculto y sus palabras hieren.
Romeo es un engreído.
Un corrupto roba corazones.
"Recibe tú la última mirada de mis ojos, el último abrazo de mis brazos, el último beso de mis labios, puertas de la vida, que vienen a sellar mi eterno contrato con la muerte.
Ven, áspero y vencedor piloto: mi nave, harta de combatir con las olas, quiere quebrantarse en los peñascos. Brindemos por mi dama. ¡Oh, cuán portentosos son los efectos de tu bálsamo, alquimista veraz! Así, con este beso... muero."
Romeo no es más que un idiota descalzo.
4 de octubre de 2009
...De cuando quise tener una bitácora
Me encuentro con un malestar provocado por mi mismo que me hace doler la cabeza, pero aun asi tratando de buscar respuesta a mis estados de ánimo autogoogleándome me encontré con una página a la que habia olvidado por completo y es de cuando quise tener una bitácora.
Todavia está ahi, en el omnipresente mundo de la Internet y me gustaría que lo miren, en apenas mi primer y último post y por eso UNICO casi inconscientemente logré con lo que me proponía con el título, sin quererlo y sin pensarlo...
....En mi comienzo está mi fin.
(espero, éste tenga más suerte que aquel)
http://anton.bitacoras.com
Todavia está ahi, en el omnipresente mundo de la Internet y me gustaría que lo miren, en apenas mi primer y último post y por eso UNICO casi inconscientemente logré con lo que me proponía con el título, sin quererlo y sin pensarlo...
....En mi comienzo está mi fin.
(espero, éste tenga más suerte que aquel)
http://anton.bitacoras.com
1 de octubre de 2009
Hay cosas en este camino que me superan y mucho.
Me duele la garganta de la angustia hecha nudo y mis ojos estan cansados de derramar tanto por nada. Y yo siento como si no me entendieran...
qué impotencia que no se den cuenta...
¿Yo no muestro lo suficiente?
¿muestro el todo,
o muestro la parte?
¿QUé MOSTRAR?
Hago lo que puedo,
y yo siento que todos no hacen demasiado.
Pero este juego no es equitativo... justicia es una mala palabra.
Si tan solo fuera invisible no despertaría tantas reacciones...
Me odiO
y
Me amO
Soy mi veneno y mi vaina,
Mi cuchillo y la conciencia.
vacio
nada
bruma
humo
Soy una llamarada que se enreda en su propio laberinto,
como un espiral infinito.
Infinito es el limite,
y el limite soy yo...
y este camino no es mas que un reloj de arena.
30 de septiembre de 2009
Me enfrento al vacío,
al abismo.
Me enfrento como la pus que sale a la superficie de la piel.
Me enfrento al tiempo,
a la distancia a la ignorancia.
Me enfrento a la corriente y a la marea,
al viento y a la luna,
me enfrento a pesar de la piel,
a pesar de los nervios que hacen que interrumpa a cada rato para rascarme.
Estoy alterado pues me enfrento a la batalla y me destino al destino,
me enfrento como un chico a la besta que me espera abajo de la cama.
Me enfrento con locura y con esperanza,
me enfrento con razón y odio,
más no puedo esperar tanto.
Mis latidos son ley,
mi inconsciente es ley..
Me rasco y me enfrento,
sangro y me enfrento,
lloro y me enfrento.
Salto al agua oscura para sentir la presion,
salto como si supiera volar,
y sigo bajo el agua, bajo el torbellino de ideas y burbujas de aire,
bajo la presion constante y la desesperación de no encontrarme.
Me enfrento a todos y a nadie.
Me enfrento,
y me siento.
por eso vuelvo...
Anton.
9 de septiembre de 2007

Debo decir que soy algo extraño pero vos me pareces más extraño aún.
Más inlcuso la palabra me es ajena de mi cuerpo.
Mi cuerpo y mis ojos hipnotizados de tus labios color escarlata.
¿Qué caprichoso dios te habrá creado?
Tengo sed de tu cuerpo y de tus sueños. Tengo un alma partida que dios sabe por que llora.
Si cuando no me apetece voy directo al cementerio porque quisiera no estar mas solo,
Quisiera tu piel, tus ojos y tus labios,
y con ellos viviría en espacio más infinito y eterno que nadie jamás supo.
¿Cuando lo saciaré?
¿Cuando llegara mi turno?
Estoy esperando en la fila por más de 2 horas tajeando al menos una vez con la mirada todos los que pasan.
No soy dueño de mí mismo y eso me encanta, de no ser yo y al mismo tiempo ser yo.
Supongo que si me mirara al espejo no me vería
¿Es que soy yo?
Mi corazón late, ya no puedo esperar.
Corro y corro sin parar aunque me empieza a doler el pecho pero no puedo parar, no puedo mirar.
Veo atras, sigo corriendo y veo adelante, nada, solo autos,
miro a un costasdo y la luna reposa sobre el mar inquieto.
Fue lo mejor que me paso en la vida.
Como si observara a la ciudad de noche desde adentro del auto.
Me detengo, al fin los alcanzo,
me siento y lo heche a perder....
se fueron y se volvían a mirar para atras como quien hubiera dejado a su perro tirado,
me sentia mal recuerdo,
qué rechazo.
Lo peor que me paso en la vida.
Encuentros nocturnos y fugaces que hacen el sentido de mi vida.
La vida se vive en las noches de lluvia.
Tengo hambre y quiero verte,
pero mejor me quedo en mi pieza mirando mi reloj de arena,
será lo mejor por esta noche...
Más inlcuso la palabra me es ajena de mi cuerpo.
Mi cuerpo y mis ojos hipnotizados de tus labios color escarlata.
¿Qué caprichoso dios te habrá creado?
Tengo sed de tu cuerpo y de tus sueños. Tengo un alma partida que dios sabe por que llora.
Si cuando no me apetece voy directo al cementerio porque quisiera no estar mas solo,
Quisiera tu piel, tus ojos y tus labios,
y con ellos viviría en espacio más infinito y eterno que nadie jamás supo.
¿Cuando lo saciaré?
¿Cuando llegara mi turno?
Estoy esperando en la fila por más de 2 horas tajeando al menos una vez con la mirada todos los que pasan.
No soy dueño de mí mismo y eso me encanta, de no ser yo y al mismo tiempo ser yo.
Supongo que si me mirara al espejo no me vería
¿Es que soy yo?
Mi corazón late, ya no puedo esperar.
Corro y corro sin parar aunque me empieza a doler el pecho pero no puedo parar, no puedo mirar.
Veo atras, sigo corriendo y veo adelante, nada, solo autos,
miro a un costasdo y la luna reposa sobre el mar inquieto.
Fue lo mejor que me paso en la vida.
Como si observara a la ciudad de noche desde adentro del auto.
Me detengo, al fin los alcanzo,
me siento y lo heche a perder....
se fueron y se volvían a mirar para atras como quien hubiera dejado a su perro tirado,
me sentia mal recuerdo,
qué rechazo.
Lo peor que me paso en la vida.
Encuentros nocturnos y fugaces que hacen el sentido de mi vida.
La vida se vive en las noches de lluvia.
Tengo hambre y quiero verte,
pero mejor me quedo en mi pieza mirando mi reloj de arena,
será lo mejor por esta noche...
8 de julio de 2007
De cómo el último de la especie humana pasó a la inmortalidad.
De a poco las guerras fueron consumiendo las almas y se evaporaron las mentes sólidas.
Cuentan que un joven llamado Hipolito era el único hombre que quedaba sobre la faz de la tierra; y sobre él pesaba una gran carga que lo atormentaba día a día hasta que sentía cómo su piel se rajaba y cómo los grillos en la noche le cmían su cabeza.
Se dice que se había acostumbrado a la soledad pero a veces no lo soportaba, aunque asumía que era su única compañia. "Se es o no se es", murmuraba prepotente mientras caminaba de un lado a otro bajo la lluvia por los senderos de una vieja calle; símbolo del paso del hombre por allí. Una metrópolis perdida entre la neblina grisácea.
A Hipolito realmente no le importaba el mundo; nunca lo conoció de aquía a allá, nunca se le cruzó por la cabeza el dar vueltas alrededor del globo en globo, nunca escribió bitácoras de viajes y nunca descucbrió nada nuevo. Pero de lo que si se lamentaba era de no tener alas para poder volar tan alto como lo hacia su abeza. Vivía los días como si no estuviera viviendo y se comportaba de manera tonta.
Hipolito nunca conoció el amor hacia otra persona porque se valió siempre de su razón y nunca estuvo contento por la felicidad de los otros.
A Hipolito se le cayó por primera vez una lagrima. Pero dejó de ser dueño de sus propios actos cuando decidió ponerle fin al asunto tirándose en un acantilado.
Hipolito está ahora junto a la luna y me mira con ojos angustiados.
De a poco las guerras fueron consumiendo las almas y se evaporaron las mentes sólidas.
Cuentan que un joven llamado Hipolito era el único hombre que quedaba sobre la faz de la tierra; y sobre él pesaba una gran carga que lo atormentaba día a día hasta que sentía cómo su piel se rajaba y cómo los grillos en la noche le cmían su cabeza.
Se dice que se había acostumbrado a la soledad pero a veces no lo soportaba, aunque asumía que era su única compañia. "Se es o no se es", murmuraba prepotente mientras caminaba de un lado a otro bajo la lluvia por los senderos de una vieja calle; símbolo del paso del hombre por allí. Una metrópolis perdida entre la neblina grisácea.
A Hipolito realmente no le importaba el mundo; nunca lo conoció de aquía a allá, nunca se le cruzó por la cabeza el dar vueltas alrededor del globo en globo, nunca escribió bitácoras de viajes y nunca descucbrió nada nuevo. Pero de lo que si se lamentaba era de no tener alas para poder volar tan alto como lo hacia su abeza. Vivía los días como si no estuviera viviendo y se comportaba de manera tonta.
Hipolito nunca conoció el amor hacia otra persona porque se valió siempre de su razón y nunca estuvo contento por la felicidad de los otros.
A Hipolito se le cayó por primera vez una lagrima. Pero dejó de ser dueño de sus propios actos cuando decidió ponerle fin al asunto tirándose en un acantilado.
Hipolito está ahora junto a la luna y me mira con ojos angustiados.
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